• Empresarios nicaragüenses conocieron el programa: “Holanda su socio innovador, sostenible y responsable”

    La Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) y la Embajada del Reino de los Países Bajos organizó un encuentro entre empresarios nicaragüenses y  una delegación de los Países Bajos, encabezada por el Sr. Peter Derrek Hof Embajador del Reino de los Países Bajos, Sr. Hans Buhrs  Agregado Comercial de la Embajada del Reino de los Países Bajos, Sra. Priscilla Morera Oficial Diplomacia Económica de la Embajada del Reino de los Países Bajos y Sr. Esteban Gracias  Oficial de RSE de la Embajada del Reino de los Países.

    Con este encuentro se pretende propiciar algunas  oportunidades de negocios para productos nicaragüenses en Holanda asì como  conocer las experiencias que los Países Bajos han acumulado a lo largo de varios años para su desarrollo.

     “Estamos en un esfuerzo conjunto sector público, sector privado, viendo si desarrollamos la iniciativa de agro parques en Nicaragua, en donde ellos tienen muchísima experiencia y pueden producir con mínimos riesgos y un aprovechamiento efectivo del agua, energía e instalaciones logísticas óptimas”, indicó  Mario Aranagerente general de APEN.

    De acuerdo a lo expresado por Arana, Holanda con 17 millones de habitantes es el segundo país exportador agropecuario del mundo y está interesada en promover las relaciones con los productores e inversionistas nicaragüenses.

    “Para nosotros Nicaragua es importante, pensamos hacer una embajada movible, regresaremos frecuentemente para dar seguimiento, vamos a tocar temas para explorar en qué áreas podemos trabajar juntos, para productos orgánicos, sostenibles, queremos buscar socios y consorcios aquí en Nicaragua que pueden ser interesantes para el mercado holandés y europeo. Tenemos temas como cadenas de valor y hay oportunidades para aprovecharlo, también el tema de valor agregado”, puntualizó Alexander Kofman, ministro consejero de Holanda.

    Grandes Oportunidades Comerciales

    Aunque aún no hay rubros específicos de exportación, las oportunidades son grandes en algunos, como: cacao y derivados, hortalizas preparadas, alimentos animales, mermeladas y pastas de frutas, textil, madera, cuero y calzado, así como productos vegetales orgánicos.

    Sin embargo, se tiene que trabajar en aquellos que tengan menos complejidad económica, pero a la vez con demanda internacional en tamaño y crecimiento, y oportunidad de diversificarse.

    A 2015, Nicaragua estaba exportando 25.8 millones de dólares a Holanda, sin embargo, con este acercamiento, las cifras pueden cambiar por la apertura de oportunidades a varios productos.

    La población holandesa es fuerte demandante de productos saludables y nutritivos, muy interesados en productos orgánicos y de calidad. Las islas de Aruba, Curazao y Saint Martin son escenarios idóneos para adquirir alimentos ya que reciben a miles de turistas, pero no tienen capacidad de producción.

    A este encuentro asistió el Presidente de la Junta Directiva de APEN, Ing. Guillermo Jacoby, Sr. Laureano Ortega, Asesor para las Inversiones del Gobierno de Nicaragua, quien junto al Ministro Consejero Alexander Kofman, el Cónsul Mauricio Gómez y el gerente general de APEN Mario Arana, presidieron el encuentro.

     

  • Atraer más inversiones que encadenen a escala

    El encadenamiento de la inversión con algunos sectores productivos ha cambiado vidas, lo que demuestra la importancia de atraer este tipo de inversiones

    Potenciar las alianzas entre los pequeños productores y grandes inversionistas puede ser una de las estrategias para maximizar los niveles de calidad, producción, ingresos y diversificación de la producción nacional.

    En el sector productivo del país es donde se está impulsando más este modelo de trabajo que permite al productor lograr contratos a futuro, emplear técnicas avanzadas en sus sistemas de producción y capacitarse en temas administrativos.

    Y aunque en Nicaragua impulsar ese modelo de trabajo no resulta fácil debido a la poca cultura de asociatividad entre los productores, algunas experiencias apuntan a que vale la pena impulsar este esquema por los frutos que dejan al país.

    Es el caso de Ingemann, de capital danés, que desde hace diez años entró a la producción de miel y dos años después a la cadena del cacao. Esta inversión extranjera ha servido de puente para que casi mil productores lleguen a los mercados internacionales.

    Juan Flores, de San José de Bocay, municipio de Jinotega, es uno de ellos que produce para el mundo. Hace nueve años solo se dedicaba al ganado y a la siembra de maíz y frijol, pero esos cultivos no eran rentables, optó por incursionar en el cacao. Ante su falta de experiencia en este cultivo buscó ayuda para ser competitivo, y se encadenó con la transnacional.

    Desde entonces, cuenta, ha ido cambiando su estructura de trabajo y se ha concentrado en mejorar la producción de ese grano que le deja ingresos de ochocientos dólares mensuales. Flores inició con la siembra de dos manzanas de cacao y ahora tiene 12 con rendimientos de 1,100 kilos de cacao seco por manzana cada año.

    El compromiso que tiene Flores con Ingemann es entregar la producción de cacao bajo un sistema de contrato, que además del pago recibe asistencia técnica, capacitación administrativa y su finca es parte de un estudio en temas de fenología y meteorología.

    “Nosotros cuando entramos al negocio firmamos un contrato de compra y venta de veinte a treinta años, que hay que venderle solamente a ellos nada más. Ya con un contrato fijo de tres dólares kilo seco eso tiende a subir, menos a bajar porque eso se mueve con la bolsa de Nueva York”, señaló.

    El gerente general de Ingemann, Lars Moller, asegura que la asociatividad permite que más productores se vayan encadenando al negocio, lo que ayuda a que los campesinos adopten nuevos conocimientos sobre técnicas de producción que luego se ven reflejados en la calidad del grano que compran.

    “Si el productor no produce no podemos darle valor agregado y no podemos exportar, entonces nosotros dependemos de que el productor produzca, por eso hemos invertido en su formación, en capacitación, en las asesorías técnicas para obtener buenos resultados”, explicó Moller.

    Además que a medida que el productor se va capacitando, los resultados que obtienen en sus fincas son atractivos para sus pares en el campo, los que al final terminan sumándose a la cadena.

    “El primer año iniciamos con veinte a treinta productores de miel y este año estamos con unos cuatrocientos a quinientos productores en todo el país, en el caso del cacao tenemos unos cuatrocientos productores de la zona de Matagalpa, Nueva Segovia, Nueva Guinea y Jinotega”, mencionó Moller.

    El sistema de encadenamiento ha permitido la creación de una escuela de apicultura y otra de cacao, donde también enseñan sobre aspectos administrativos y contables para fortalecer la cadena.

    La familia de Flores es parte de ese proceso de capacitación en técnicas para el manejo de la producción ante el cambio climático. Su hija, de 15 años, aprende sobre el sistema de fenología en las plantaciones de cacao y su hijo, de 12 años, aprende de meteorología en las capacitaciones del programa Adapta que es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, y ejecutado por Christian Aid, el centro Humboldt e Ingemann.

    Inversiones promueven la formalidad

    El director ejecutivo de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Mario Arana, afirma que la asociatividad es incentivada por el valor agregado que le dan a la producción las inversiones internacionales y nacionales, además de que incentivan la formalidad.

    “Existen muchas empresas que le están comprando la producción a cooperativas de mujeres, a la vez tratan de organizar, capacitar, cumplir con la calidad que el mercado internacional demanda. Ese es otro enfoque de la cadena de valor donde la inversión extranjera ha venido a jugar un papel transformador de la práctica de los cultivos y la calidad, ya más funcional a lo que el mercado internacional está demandando”, sostuvo Arana.

    Otra de las inversiones internacionales que le ha dado acompañamiento a los pequeños productores es la cadena de supermercados Walmart, en la actualidad trabajan con más de cincuenta pymes y 150 agricultores que son los abastecedores de alimentos y algunos utensilios para el hogar.

    “Los invitamos (a los proveedores nacionales) a que reciban una capacitación, les presentamos cuáles son nuestras exigencias en calidad para que cumplan; después les damos un acompañamiento por algunos años hasta que van creciendo de acuerdo a la demanda del producto, de ahí se le va haciendo una auditoría para asegurarnos que el producto que llega a las tiendas es el producto que el cliente está esperando”, explicó Eduardo García, gerente de Asuntos Corporativos de Walmart de México y Centroamérica.

    Fermín González es un proveedor de perchas y parrillas de Walmart, la demanda de su producto lo ha motivado a desarrollar diferentes modelos de perchas y hasta la fecha tiene diez estilos de perchas, colgadores y asadores. En sus inicios entregaban veinte docenas semanales y en la actualidad superan las doscientas docenas.

    “Yo aconsejo a los nuevos emprendedores que la luchen con ánimo y con asesoramiento para crecer, que no les pase lo mío que pasé bastante tiempo estancado por miedo a luchar solo”, asevera González, quien tiene 71 años, pero que ya está capacitando a sus hijos para que asuman ese negocio.

    En la actualidad tiene diez colaboradores, todos miembros de la misma familia.

    La llegada de inversión

    En 2016 la inversión extranjera directa alcanzó los 1,442 millones de dólares, según el Informe Anual del Banco Central de Nicaragua. El sector con mayor inversión extranjera fue la industria, seguida de comunicación y comercio.

    Arana dice que en el caso de la industria, el encadenamiento va acompañado con la inclusión de la tecnología en los procesos de elaboración del producto. “El fuerte de las inversiones es en telecomunicaciones y energía, esos sectores demandan mano de obra especializada y calificada, eso mismo ocurre en el sector textil”.

    La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), en la presentación de la propuesta de la Transformación Productiva, destaca que una de las mayores debilidades del país es que existen pocos esfuerzos para darle valor agregado a los productos que por año se han exportado como materia prima.

    Arana señala que otro ejemplo del peso que tiene para impulsar el valor agregado a través de la inversión es el caso de “empresas como Burke Agro, que están produciendo jugo de maracuyá, están procesando la pitahaya, están produciendo frutas secas como el banano, mango y creo que piña”.

    También agregó que desde APEN trabajan en procesos de capacitación a los pequeños productores para que cumplan con los requerimientos que demandan las grandes empresas y logren crear alianzas estratégicas con la inversión extranjera y nacional para llegar a otros mercados.

    Hay pymes que han crecido más del ciento por ciento en ingresos, hay pymes que empezaron dos, tres personas, haciendo el producto, ahora se han vuelto generadores de empleo con cerca de 25 a treinta empleados en sus comunidades”, dijo Eduardo García, gerente de Asuntos Corporativos de Walmart de México y Centroamérica.

    Producción

    Hace diez años las primeras exportaciones de miel de Ingemann fueron de sesenta toneladas, para el cierre de este año pretenden alcanzar las cuatrocientas toneladas, mencionó Lars Moller, gerente general de Ingemann.

    En el caso de las exportación de cacao iniciaron a enviar a Estados Unidos, Europa y Asia en 2013 con diez toneladas y en el ciclo 2017-2018 se proyectó el envió de trescientas toneladas.

    En el caso de la cadena de supermercados Walmart de Centroamérica y México en los próximos años pretenden duplicar las alianzas con los pequeños productores y dueños de mipymes, dijo Eduardo García, gerente de Asuntos Corporativos de Walmart de México y Centroamérica.

    La inversión extranjera directa está ejerciendo una labor transformadora, impulsando el sistema de asociatividad entre los sectores productivos del país”.
    Mario Arana, gerente general de APEN.

    El aporte del valor agregado

    Las fuente citadas coinciden que a medida que las inversiones desarrollan una estrategia de trabajo claras, los pequeños productores se adaptan para insertarse dentro de la cadena de trabajo porque lo que buscan es garantizar mercados fijos para su producción, además de agregar tecnología a sus procesos. “Estamos viendo mejoras en ingresos, productividad, eficiencia y disciplina en la cultura laboral ”, aseveró Mario Arana, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

    FUENTE: LA PRENSA

  • Transforman el cacao para conquistar mercados internacionales

    Tres empresas cacaoteras de Nicaragua han transformado el grano en chocolates y licor de cacao. Los productores acompañados de un programa de la Unión Europea, están mejorando sus empaques y logotipos para conquistar el mercado estadounidense y el europeo.

    Licor de Cacao Don Juan, una pequeña empresa familiar fundada hace nueve años,  ha llegado a mercados exigentes  como Japón, y en Europa a Alemania, Italia y Suiza, según Gerardo Páez, gerente propietario de la compañía El Vergel.

    Esta empresa está dando paso a la producción de licor de cacao.  Don Juan surge en el año 2008 cuando la familia, de acuerdo con su gerente, optó por dar valor agregado a las plantaciones de cacao que tienen en la finca El Vergel, ubicada en Rivas.

    En ese mismo año se dieron a conocer en la feria EXPOAPEN, que organiza la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).  “En nuestra primera feria EXPOAPEN, el primer tiraje fue de 100 botellas, y el primer día se vendieron, fue la oportunidad que nosotros vimos y dijimos: allí está un negocio”, recuerda Páez.

    Estrategia

    En 2012 el proyecto fue reconocido con el premio “Producto Innovador del año” que otorga APEN. Y más recientemente recibieron otro galardón como “Empresa Pyme exportadora con mayor asociatividad 2016” por las alianzas que hacen con otros productores.

    La marca de licor Don Juan ofrece cinco diferentes líneas a base de cacao, café y jengibre. “Lo cierto es que este producto es 100% nicaragüense y estamos listos para competir”, expresa el gerente de la empresa.

    Páez reconoce que para un emprendedor el camino no es fácil. Esta empresa, sin embargo, desde el 2011 cuenta con el apoyo del programa AL-INVEST, uno de los proyectos de cooperación que impulsa en Nicaragua la Unión Europea (UE) en conjunto con APEN.

    “En 2011 dimos el salto a querer entrar en el mercado nacional y con apoyo del programa AL-INVEST y APEN nos dieron los tips para ir mejorando en la calidad de la botella y la imagen, eso nos dio la oportunidad para representar a Nicaragua en las ferias internacionales en Alemania, París, en el salón de chocolate de Zurich en Suiza, y en Japón”, comenta Páez.

    Ahora en el programa AL-INVEST 5.0, se pretende elevar la productividad, crear niveles asociativos y dotar a los empresarios de herramientas de marketing.  Mejorar la calidad de la imagen del producto y de la etiqueta, son dos aspectos en los que esta empresa ha puesto énfasis con ayuda del programa AL-INVEST 5.0.

    “Estamos trabajando la calidad de la etiqueta, que es algo muy importante en diferentes países de Europa y que varían de país en país, inclusive en Estados Unidos de estado a estado (…)”, agrega Páez.

    Chocolates

    El Castillo del Cacao es otra de las empresas beneficiadas con el mismo proyecto de la UE. Ahí se elaboran chocolates que se diferencian entre chocolate puro, denso y amargo, chocolate con ron de alta calidad y chocolate con frutos secos y café.

    “Nos interesa mucho Estados Unidos, Centroamérica en lo regional, y España en lo internacional”, señala Milton Fernández Vargas, gerente general de El Castillo del Cacao.

    Esta empresa ubicada en Matagalpa, surge en el año 2005 bajo la dirección de dos ciudadanos holandeses y un chileno que vieron que el cacao que se produce en Matiguás, La Dalia y Waslala, es de buena calidad y muy poco aprovechado.

    “Ellos hicieron una sociedad y vieron que en Matagalpa se producía buen cacao (…) vieron que nadie aprovechaba esta oportunidad para transformarlo y decidieron elaborar el chocolate”, destaca Cinthya Karina Tapia Mendoza, gerente administrativa de la empresa.

    Aunque la empresa ha logrado exportar pequeñas cantidades de chocolates a Holanda y Estados Unidos, consideran que el programa AL-INVEST 5.0 les abrirá las puertas a otros destinos internacionales. Tapia Mendoza cree que a través de este programa les han capacitado en estrategias de marketing y también a nivel administrativo.

    “Con estas nuevas estrategias estamos dándole un giro de 180 grados al valor agregado del cacao”, manifestó Tapia Mendoza.  La empresa utiliza las redes sociales para promocionar los chocolates, además trabajan con una turoperadora en la que el turista conoce de cerca los hechos más importantes en la historia del cacao en Nicaragua, observa el proceso de elaboración, puede degustar y comprar el producto.

    Crecimiento

    Por su parte, la Cooperativa Multifuncional Cacaotera La Campesina se dedica a la producción y comercialización de cacao en grano, un producto al que están dando valor agregado transformándolo en uno de los mejores chocolates que se elaboran en Matagalpa y que registraron bajo la marca Mussy.

    La organización se fundó en el año 2000 cuando unos 140 productores de los municipios de Matiguás y Río Blanco, se juntaron y decidieron buscar mercado para el cacao que producían. En la actualidad son 354 miembros en la cooperativa, explica su presidente Uliser Reyes.

    “Poco a poco hemos ido avanzando y creciendo en el número de socios, áreas de cacao y logramos mercado para nuestro cacao (…) queremos acceder a nuevos mercados, y pensamos cómo posicionar nuestro cacao a nivel internacional”, manifiesta Reyes.

    “Todo lo que tiene que ver con diseño gráfico, el empaque para nuestros productos, tenemos una nueva imagen, tenemos un nuevo logotipo, y todo esto ha sido a través del programa de la UE, las capacitaciones en la parte comercial, en la parte de exportación (…)”, dijo Reyes al referirse al apoyo que han recibido con este programa.

    El sueño de exportar un chocolate de alta calidad hecho en Nicaragua y mejorar los ingresos de los miembros de la cooperativa es parte del resultado que esperan en el futuro.

    “En la parte agrícola es muy fácil para nosotros producir cacao, pero es muy difícil agregar valor y conseguir mercado para nuestro producto terminado y lograr que el consumidor acepte nuestros productos, llegar al gusto del consumidor final que es el que va a decir si le gustó nuestro chocolate”, destaca el presidente de la cooperativa.

    Los productores de La Campesina producen entre 250 y 260 toneladas de cacao al año en un área de 800 manzanas de tierra de las 1,600 que tienen destinadas para este rubro entre todos los productores.

    Aunque el chocolate únicamente lo comercializan en el mercado nacional, el cacao de calidad que sale de esta cooperativa, agregó Reyes, ha llegado a los destinos de Holanda y Francia.
    “Nosotros podemos producir, pero es muy difícil a veces tener todo el proceso de la cadena de valor, y más cuando no se tiene mucha experiencia dentro del proceso de transformación”, concluyó Reyes.

     

    FUENTE: EL NUEVO DIARIO